Jonathan M. Smith
(1967 – 2010,
Software desarrollado)
Doug Burns
Snif, Snif!
Así es como cerré este
breve comunicado.
"Snif, Snif" (en inglés: "Sob, Sob") era un personaje que Jof inventó en su adolescencia. Él fue un dibujante talentoso. También fue
talentoso como director de cortos, artista, ser humano y programador de videojuegos y, aunque nunca le escuché, estoy seguro de que
también fue un talentoso DJ. Jof sobresalía en todo aquello que hacía, dejando aparte su incapacidad para tratar cara a cara con
gran parte de la humanidad. Que no se me malinterprete: él era un cachondo y sus amigos le queríamos a rabiar, pero el contacto
humano era lo más duro para él. Particularmente con las mujeres. Pero básicamente le traté cuando era veinteañero, así que quizás
mejorase en eso.
Lo que nos lleva de vuelta a Snif, Snif! Nos habíamos conocido durante un buen tiempo antes de que comenzase a enseñarme sus 'otras'
obras, más allá de los videojuegos. Snif, Snif iba a través de la vida con la mejor de las confianzas e intenciones pero la vida
siempre le daba la espalda, y la viñeta final siempre nos lo mostraba diciendo simplemente "Snif, Snif". Puro Joffa. Mofándose de
las emociones y la melancolía (era un chico de Widnes, después de todo) pero al mismo tiempo siendo dolientemente consciente de
ellas. Siempre se preocupó mucho más por el cine y el arte que por los videojuegos, pero los videojuegos le dieron una manera rápida
de canalizar sus inclinaciones artísticas y, aún más, le permitieron convertirse en un técnico de lo más virtuoso.
Nunca fue un adulador, nunca dio el paso 'políticamente correcto', ni quiso nunca estar en el primer plano cuando le conocí. Era
reacio a la fama, y casi incluso al reconocimiento, razón por la que inicialmente no era tenido en la misma consideración que la
gente de los equipos de Ultimate, Imagine, los Matthew Smiths y demás. Sus juegos fueron no obstante apreciados por los chavales en
sus dormitorios, y cuando esos chavales se pusieron a revivir sus años de juventud en el foro de WOS (donde él se decidió por usar
su otro viejo alias 'frobush') descubrió que en realidad la gente le amaba, a él y a su obra. Y yo creo (principalmente juzgando por
sus mensajes) que disfrutó ese aprecio más de lo que nunca le vi disfrutar su experiencia original de ser programador de
videojuegos. Me resulta enormemente gratificante que descubriese al final ese cariño. Él siempre supo que era bueno, pero ser
querido por la gente, al mismo tiempo que aceptaban sus excentricidades, estaba completamente en otro nivel.
¡Ah, sus excentricidades! Muchos de los homenajes le han retratado como un tipo tan simple como un fuelle. No hay duda de que tenía
un enorme mundo interno de imaginación y sentimientos, pero también le recuerdo como alguien increíblemente realista y aunque
siempre estaba bromeando y le encantaba el humor de lo absurdo, no era tan alocado como podía parecer por algunos de sus mensajes en
el foro de WoS. Pero lo grande de Jof es que siempre sabía reírse. Siempre lo hacía, aunque a menudo era para esconder un ser
bastante profundo y emocional. Creo que le gustaba jugar a aparentar que estaba un poco chiflado. Pero, como muchos otros miembros
del foro han reconocido, con Jof todo era una gran tomadura de pelo. Era su forma de anarquía.
Supongo que por las típicas razones en estos casos, acabamos perdiendo el contacto. Realmente nunca fue del todo así, y de vez en
cuando teníamos intensos acercamientos: un par de días inundándonos de e-mails, o una larga llamada telefónica, y todo parecía
instantáneamente ser lo mismo que en los viejos días, pero no habíamos pasado largo tiempo juntos desde hace mucho. He aquí el
dilema. Mi sentimiento de culpa no es nada comparado con el dolor por el que obviamente pasó en los últimos tiempos, así como el que
debe estar ahora sufriendo su familia, pero le recuerdo en tiempos más felices y desearía haberle podido hacer más feliz después. Me
alegré cuando estuvimos hablando de que se iba a meter a DJ y animador, porque sabía que se lo pasaría bien, que se abriría mucho a
otra gente, y que eso podría hacerle más feliz. De hecho, recuerdo haberle visto en aquella epoca y parecía mucho más feliz, había
cambiado y se había reafirmado. Pero se merecía mucho más de mí.
Cuando vi que se estaba organizando la conferencia del Byte Back del año pasado, la marqué a fuego en mi agenda. Iba ir allí y darle
una sorpresa, y estaba realmente ansioso porque llegase el día. Llegado el día, maldita sea, se j*dió el asunto y no pude ir. Ahora
desearía haberlo hecho, o haber visitado el foro en mayo o junio de forma que hubiese podido verle de nuevo.
¡Joff consiguió tanto en su vida!, y da igual si él lo veía o no así. Hizo cosas con su Spectrum que nadie había conseguido (¡aunque
el *no* escribió Ping Pong! ¡Sólo la música! Le gustaba que se lo dijeran, y la música siempre fue la mejor parte, por descontado
;-)). Siguió su propio camino incluso a pesar de que eso pudo haber hecho su vida más difícil pero, por encima de todo, él era un
tipo considerado. Se preocupaba por el arte, la política, por la gente, por el planeta, por la música, ... y esta lista podría
continuar eternamente. Pero debajo de esa timidez extrema, casi dolorosa, se escondía una profunda personalidad y por esa razón
encontró su casa en el foro, donde él podía comunicarse con otras personas en un nivel profundo o superficial sin juzgar las cosas
por las apariencias.
Al final, podría escribir por días y semanas y seguiría sin hacerle justicia. Podría escribir 50 tributos diferentes (y no estoy
bromeando). Todo lo que sé es que el mundo es un mundo peor sin Joffa en él. El mío ciertamente lo es. Cambió mi forma de ver el
mundo, fue el mejor de los compañeros, y como ateo convencido, espero estar equivocado pero me alivia saber que ya no sufrirá nunca
más.
Pero ésa es sólo mi visión y mi corazón está con aquellos que se sentirán devastados por no tenerle a su lado. Amaba a su familia y
hablábamos mucho sobre ellos. Él fue un chico normal de la clase obrera de Widnes, que se las ingeniaba para poder enredar con las
cosas y ser creativo. Esa visión puede ser que esté pasada de moda, pero me importa un carajo, y lo mismo le pasaba a Joff.
Un acto de clase, Jof. Pero al menos sabías que pensaba así. Te echaré j*didamente de menos, colega, sabiendo que nunca volveremos a
hablar.
Snif, snif ... para siempre.
P.S. Si las variaciones en la escritura del nombre de Jonathan Smith sacan de quicio, pues a aguantarse, porque es lo que hay. Yo
nunca lo entendí, y además, las cambiaba constantemente. Con cariño, Bernie Dugggs.
Mark R. Jones
De ningún modo puede decirse que conociese bien a Jonathan 'Joffa' Smith, pero coincidí con él alguna vez hace tiempo y después
volví a reencontrármelo en este foro. Joffa me llamó la atención por primera vez hace ya tiempo, allá por el 1984. Fue el
aburrimiento en una excursión del colegio lo que me condujo a echar un vistazo a los cuatro canales de televisión, intentando
encontrar algo que ver. Fue en la BBC2, que emitía Ceefax, donde oí ruidos de carga de Spectrum a través de los altavoces. Agarré mi
grabadora y la puse junto al altavoz de la tele, aunque no sabía qué era lo que estaba grabando. Cuando los ruidos acabaron, me fui
a mi ZX Spectrum, LOAD "", me senté cómodamente y esperé. Al principio aparecieron unas pantallas de carga muy chulas de programas
de Ocean, algunas de ellas de juegos que ni siquiera estaban en el mercado todavía. Después de todo esto había un programa. Las
palabras 'Program: Pud Pud' aparecieron en la pantalla. Cuando se cargó, fui introducido, por primera vez, al extraño mundo de Joffa
Smith. Las primeras características que me engancharon fueron el hecho de que la música era distinta cada vez que presionabas 'PLAY'
y los extraños gráficos. Bueno, "fantástico", pensé, "¡un juego gratuito!". Más tarde, mis colegas y yo nos dimos
cuenta de que casi cualquier gran juego de Ocean o Imagine tenía el nombre de este tal Joffa. Mikie, Hypersports, Green Beret,
Cobra, Terra Cresta... todos juegos fantásticos, muy pulidos, con gráficos geniales, normalmente muy buen sonido, jugabilidad y
niveles de dificultad.
En enero de 1987, comencé a trabajar en Ocean Software y una de las primeras celebridades de videojuegos que tuve a mi alrededor,
aparte de Jon Ritman, Simon Butler y David Whittaker, fue Joffa. Él estaba a punto de abandonar Ocean para lanzar Special FX y se
encontraba comprobando el estado de desarrollo de un videojuego con Paul Finnegan. Algún tiempo después, estábamos los empleados de
Ocean tomando algunas copas de noche en el pub Square Albert y Joffa estaba allí. Bill Harbison acababa de terminar el primer cómic
interno de Ocean (repleto de bromas internas que nadie más entendería). Así que cogí mi copia y le pedí a Joffa, como es debido, que
me lo firmase (la portada está en el archivo de WOS). No volví a ver a Joffa durante un largo tiempo.
20 años después, ya en 2007, recibí un mensaje privado a través del foro de 'World of Spectrum'. "¡Hola Mark! ¿Cómo va eso? Jof."
Mi contestación lo decía todo: "¿Joffa Smiff? ¡Dios Santo! ¡No soy digno! Estoy bien, todavía en Manchester, ¿Cómo te van las
cosas por ahí? Mark". Le conté sobre aquella vez en que le pedí su autógrafo y me dijo que recordaba a algún mocoso con granos
metiéndole un cómic de Ocean bajo sus narices en el pub. Intercambiamos unos pocos mensajes con cierta regularidad y Joffa me fue
contando todo lo que le había pasado durante los últimos 20 años, al final de lo cual me dijo: "¡No te atrevas a contarle a nadie
nada de esto!". Realmente me preocupé un poco por él pero me dijo que no lo hiciera: "Sueno muy depre, ¡pero en absoluto lo
estoy!" y me envió un enlace al vídeo de "Nice Weather For Ducks" de Lemon Jelly. Es una canción que me encantó cuando salió, y
puedo entender por qué a Joffa le gustó el vídeo. Muy extraño y maravilloso.
En 2008 conversamos a través del foro de nuevo; yo estaba atravesando una mala racha por entonces. Joffa contestó "¡Suena como un
grito de ayuda! ¡Super Jof al rescate! Todo va bien por aquí. ¿Qué pasa, compañero? ¡Desahógate! ¿Trabajo? ¿Amor? ¿Jerbos? ¡Si
tienes salud, nada es tan terrible! [cítese a quien proceda] (oh, ***** de mamá - ¡deja de leer mis e-mails! O llamaré a la policía.
¡De nuevo!) Jof." Le pregunté si le parecía extraño que la gente todavía le conociese ahora por trabajo que había hecho dos
décadas antes: "...me sorprende a veces; porque más o menos me aparté del primer plano público por aquel tiempo, e incluso ahora
casi nunca uso mi nombre real para nada (pero con un nombre como 'John Smith' tenías que currártelo para hacerte notar o para pasar
desapercibido. ¡La culpa es de los padres!)". Hablamos sobre el reportaje de la revista 'Crash!' sobre su conversión de
Hypersports que yo acababa de leer en el baño: "Recuerdo aquel análisis: ¡mi primer Crash Smash! ¡Sólo hacía un año que había
dejado la escuela y había puesto mi nombre en la revista que todos mis colegas leían! ¡Guau! De todos modos, ¡tú no lo hiciste nada
mal en cuanto a tu fama! Jof." Los mensajes continuaron entrando en 2009; algunas veces eran completamente aleatorios: "Amo
la palabra "shall". Y tú las has usado dos veces. También me gusta la palabra "sharn't". Y esta es la primera vez que la empleo.
Jof."
Tengo la dudosa responsabilidad de ser la persona que invitó a Joffa a tomar parte del evento 'Byte-Back' que tuvo lugar en Stoke en
marzo de 2009. Todos sabemos lo que sucedió allí y éste no es el sitio para reincidir en ello. El hecho es que él parecía estar
genuinamente ilusionado durante la preparación y hablamos sobre ello un montón. Me dijo: "¡Hey, suena genial! ¡Cuenta conmigo!...
Gracias por lo que estás haciendo. Estoy de mierda hasta las cejas y me estás sacando. Te devolveré el favor algún día. Jof."
Conforme llegábamos al evento se nos iba haciendo evidente a mí, a Simon Butler y a Jim Bagley, que Joffa no se estaba sintiendo
demasiado bien y que su 'fobia social' se había llevado su mejor parte. Incluso después, cuando quise comprobar que él estaba OK, se
mostró positivo con lo sucedido: "¡Fue genial lo que hiciste! ¡Me alegró mucho verte de nuevo! ¡Ya sabes dónde estoy, siempre que
quieras evitarme! Jof." Luego recibí un mensaje que realmente no comprendí: "¡No cambies nunca! Jof." Le pregunté qué
quería decir y me dijo: "Bueno, simplemente eso. Casi todo el mundo cambia con el tiempo, a veces para mejor, otras para peor;
por las razones que sea. Simplemente no cambies. No es una orden ni una exigencia. Jof." Nunca me explicó realmente qué quería
decir pero sólo puedo suponer que quizás Joffa se dio cuenta de que, aquel domingo de marzo, todos tuvimos que cuidar de él, y que
yo, siendo el único responsable de llevarle y traerle de la estación de tren Oxford Road de Manchester, estuve sometido a mucha más
presión de a la que debería haber estado.
No tenía ni idea de que Joffa estaba enfermo. Me perdí el hilo del foro en el que se informó de su ingreso hospitalario. Estaba
precisamente en una sección del foro en la que no suelo mirar. El viernes 25 de junio, Paul Hughes envió un mensaje de Facebook a
los antiguos colegas de Ocean, diciendo que su estado había empeorado dramáticamente y que se estaba apagando rápidamente. Me quedé
estupefacto, como lo estábamos todos. A las 10:30 de la mañana del sábado ya se había ido.
Joffa dejó su sello. Dejó atrás una colección de títulos que perdurarán en el tiempo. Por aquel entonces, él estaba en la cima junto
al equipo de Ultimate, Steve Crow, Steve Turner, Jon Ritman y la élite de los programadores de videojuegos de Spectrum. Era una de
las pocas personas en la industria que lo producían todo ellos mismos. Sonido, código y gráficos, todo en uno. Su pionera rutina de
sonido 'Plip-Plop' fue copiada por todos sin excepción. Cuando me dijo: "Gracias por lo que estás haciendo. Estoy de mierda
hasta las cejas y me estás sacando. Te devolveré el favor algún día. Jof.", inmediatamente pensé: "No tienes que devolverme
nada; ¡ya lo has hecho creando todos esos juegos a los que me pegué horas jugando cuando era un chaval!". Debería habérselo
dicho. No lo hice. Cuando escribí en mi perfil de Facebook que Joffa había fallecido, mi primo, que no tiene ningún interés en los
videojuegos retro, escribió: "Recuerdo aquellos buenos tiempos gracias a él". Ser recordado más de 20 años después por
alguien que ni siquiera ha vuelto a ver tu nombre desde los últimos ochenta, significa verdaderamente que has dejado una honda
huella en millares de treintañeros que invirtieron muchas horas de su niñez jugando a la primera generación de juegos de ordenador.
Eso es algo realmente único. Felices sueños, Joffa.
The Retro Brothers
Como muchos de nosotros, fans del ZX Spectrum, sabemos, uno de los más grandes programadores de nuestra modesta máquina de 8bits
tristemente falleció el 26/06/2010.
Jonathan Smith (o Joffa, como se hizo famoso) fue responsable de algunos de los mejores títulos y conversiones de arcade para el
Speccy.
Nunca conocí a Jof en persona, pero tuvo la amabilidad de concederme una entrevista sobre sus días de programación para el ZX
Spectrum el pasado mes de septiembre.
No sólo mantuvo el contacto conmigo (una verdadera leyenda se mantenía en contacto con una medianía como yo) sino que siguió
revelándome recuerdos de sus días como programador de videojuegos (no sólo de Spectrum sino también de Atari ST y de otros formatos)
y también de su trabajo en los efectos especiales.
Gracias por tan geniales juegos, por tu música plip-plop, gracias por las risas (particularmente a través del foro de World of
Spectrum) y gracias por los brillantes vídeos en YouTube.
Y ahora creo que es hora de otra intentona al Cobra; quizás pueda terminarlo, finalmente, después de todos estos años.
Descansa en paz, Joffa.
Agradecimientos:
Doug Burns, Mark R. Jones y The Retro Brothers por el artículo, Juan Pablo López-Grao para la traducción española.
![[Wreath]](/pics/frobush-100_0660.jpg)
La corona funeraria aportada por los visitantes de World of Spectrum (foto tomada por el florista)
| |